
1. PELAR
Pelar Patatas y Cebollas.
Es necesario cortar pelos,
pieles o corteza, hasta dejarlas al desnudo,
mental y sentimentalmente.
Retirar también todo el resto
orgánico o de adorno adosado.
2. CORTAR
Una vez el género está limpio
de valores,
procédase a cortar, desmenuzar
en pedazos pequeños,
Patatas y Cebollas.


3. BATIR
Romper el huevo,
mezclar uniformemente
el contenido.
Manipúlese ágilmente
la barilla hasta conseguir
una textura que permita
posteriormente tragar
el huevo con facilidad.
Añadir sal al gusto
4. FREÍR
Vierta Patatas y Cebollas
en aceite hirviendo.
Sea cuidadoso/a ya que siempre
saltan gotas.
Fríalas por completo,
debilite su dureza aunque queden
ligeramente quemadas.


5. MEZCLAR
Mezcle el huevo propiamente
batido con Patatas y Cebollas
fritas, constituyendo
una MASA;
la masa que constituirá
la TORTILLA.
6. CAMBIAR LA FORMA
Vierta la masa en la sartén
de nuevo,
esta vez precisando menor
cantidad de aceite,
templado
(a partir de este paso
se aconseja reducir costes:
la masa será cocinada
fácilmente).


7. DAR LA VUELTA A LA TORTILLA
Coja la sartén por el mango
y “dé la vuelta a la tortilla”.
Sea cauteloso con
no ensuciar demasiado.
8. COMER O SER COMIDO
La esencia de Patatas y Cebollas,
después de ser peladas,
cortadas, fritas incluso quemadas,
manipuladas y mezcladas,
modificadas, compactadas y
distor dis-torsionadas,
ya es suya.
La Tortilla ya está lista para
zampar, o, …
o ser zampado/a.

