BLOOD MY MIND

Tu mente, mi sangre y yo me preocupo por ti.
Tú no te preocupas por mí.

Tú no te preocupas por mí, bueno,
pero mi sangre sí se preocupa por mí.
No lo soporto porque tú ensangrentas mi mente.
Estoy vistiendo tus costumbres,
bueno… y no me quedan bien.

Mi cuerpo está sangrando… bueno,
¿y no puedo dejar que lo veas?!

(Texto: Susana Vílchez)